Una IA justa con las personas.
Tauniqo toma parte en decisiones que afectan a personas: a quién se entrevista, cómo se evalúa, dónde mejora cada uno. Por eso el sistema está diseñado para ser justo, explicable y auditable — y todo lo que afirmamos en esta página se puede verificar.

La IA como apoyo, no como sustituto.
La IA acelera lo que no aporta valor — montar, repetir, corregir formatos. El autor de cada formación sigue siendo quien sabe: tus formadores, tus expertos, tu equipo.
Todo es editable, siempre: desde el guion de una diapositiva hasta el comportamiento de un avatar. Ningún contenido llega a tu equipo sin que alguien lo haya querido así.
No queremos sustituir el trabajo de nadie: queremos que formadores y reclutadores dediquen su tiempo a lo que solo las personas saben hacer — acompañar, decidir, enseñar.
Seis principios. Ninguno negociable.
Evaluamos lo que dices — nunca tu cara, tu acento ni tu tono de voz. Diseñado así por el EU AI Act, no adaptado después.
Evalúa, puntúa y ordena. Avanzar en un proceso o contratar lo decide siempre una persona.
La evaluación se hace sobre el contenido, no sobre la identidad de la persona.
Cada puntuación lleva su justificación y el fragmento literal de la transcripción que la respalda. Puedes auditar cualquier evaluación.
Ningún dato personal (audio, vídeo o texto) ni el contenido generado a partir de ellos se usa para entrenar o mejorar modelos de IA — ni nuestros ni de terceros. Solo usamos estadística agregada y anonimizada de forma irreversible para mejorar la plataforma; nunca tus contenidos formativos ni información confidencial.
Cláusula de contrato, no promesa de webEntornos aislados por cliente, acceso por roles y cifrado. Tu argumentario comercial no lo verá jamás otro cliente.
Cómo verificamos cada evaluación.
Publicamos nuestra tasa de discrepancia. Es el porcentaje de evaluaciones en que los dos modelos no coinciden y revisa una persona. La publicamos y la mantenemos actualizada porque un sistema auditable empieza por auditarse a sí mismo en público.
El EU AI Act, aplicado — no citado.
Seamos claros: la IA aplicada a selección de personal es "alto riesgo" según el Reglamento europeo. No es un problema a esconder — es la razón por la que un sistema de alto riesgo debe gestionarse con las garantías que exige la norma. Así lo hacemos, punto por punto:
Certificados por auditores. Homologados por clientes.

Entre las primeras 15 empresas de España en obtener la certificación. Audita cómo gobernamos la IA: riesgos, supervisión humana, transparencia y mejora continua. Renovada en 2026.
Ver Política de IA →
Gestión certificada de la seguridad: acceso, cifrado, continuidad y protección de datos.
Ver Política de seguridad →
Cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos en todos los tratamientos.
Ver Política de privacidad →
Diseñado como sistema de alto riesgo desde el origen: supervisión humana, trazabilidad, transparencia y sin biometría ni reconocimiento de emociones.
Ver Política de IA →Los filtros más exigentes del mercado
Hemos superado los procesos de homologación de proveedor, auditorías de seguridad y revisiones de compliance de grandes corporaciones — cuestionarios de cientos de preguntas, revisiones de arquitectura y pruebas de seguridad incluidas.
Tus datos: dónde viven y quién los trata.
Tauniqo actúa como Encargado del Tratamiento; tu organización mantiene el rol de Responsable. Todo tratamiento queda regulado por el DPA.
Los datos se tratan principalmente en la Unión Europea, con subencargados verificados y bajo las garantías del DPA. El detalle completo de proveedores, en el propio DPA.
Política de retención definida y borrado a solicitud del Responsable, documentados en el DPA.
Acuerdo de Encargo de Tratamiento estándar, disponible para revisión de tu equipo legal antes de firmar nada.
Qué experimenta la persona evaluada.
La confianza no es solo para quien compra: es sobre todo para quien se sienta delante de la IA. Un candidato o un empleado en Tauniqo:
"En un proceso de selección, la IA trata igual a todo el mundo."
Miquel Mora, CEO de Tauniqo — El Nacional
